Los gastos personales de una persona natural no asalariada son aquellos que se derivan directamente de su actividad económica y que son necesarios para su desarrollo y mantenimiento. Estos gastos pueden ser deducibles en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), siempre y cuando estén debidamente justificados y se cumplan con los requisitos establecidos por la ley.
Otro tipo de gastos que pueden ser considerados deducibles en la declaración del IRPF son aquellos relacionados con la adquisición o reparación de maquinaria, mobiliario o equipo necesario para la actividad, así como los costos de materiales y servicios utilizados en la producción o prestación de servicios.